domingo, 11 de febrero de 2018

El orgasmo femenino en el proceso de evolución

La sexualidad de los humanos está estrechamente vinculada con el proceso de hominización que vivimos durante millones de año, por lo que muchos de nuestro órganos y comportamientos han ido adaptándose a lo largo de este lento camino de la evolución humana.

Por lo que lo primero que nos podríamos preguntar es ¿qué importancia tiene el orgasmo dentro de la evolución humana? Parece claro que el orgasmo es un mecanismo destinado a perpetuar nuestros genes en la siguiente generación, ya que es una motivación a la búsqueda de constantes encuentros sexuales. Pero en el caso del orgasmo femenino la cuestión es más enigmática, y algunas de las teorías evolutivas sugieren que el orgasmo femenino está diseñado para favorecer la eyaculación de los machos y asegurar la fertilización.

Y si hablamos de orgasmo femenino, sin duda alguna, la estrella es el clítoris, todo un enigma de la naturaleza, ya que es el único órgano que ha evolucionado para proporcionar placer exclusivamente. Un órgano que se ha ido adaptando a las necesidades de cada especie de primate, habiéndolos de todas las formas, tamaños y funciones.



La evolución del orgasmo como consecuencia del bipedismo:

Aproximadamente hace 5 millones de años se produjo una de las evoluciones más importantes para los antepasados del ser humano, un primate se irguió sobre sus miembros inferiores y empezó el lento caminar de la humanidad hacia el bipedismo.
 
Este paso fue fundamental para el triunfo evolutivo de los homínidos ya que obtuvieron múltiples beneficios al encontrarse con las manos liberadas: pudieron fabricar herramientas, transportar diversos elementos, etc... pero el resto del cuerpo se vio obligado a adaptarse a estos cambios: cráneo, cervicales, pies, manos, incluso sufrimos importantes modificaciones fisiológicas estrechamente vinculadas con la sexualidad, entre ellas ¡¡el orgasmo femenino!!
 

El orgasmo femenino es una brillante adaptación
a las consecuencias del bipedismo.


Y aunque el orgasmo femenino no es un rasgo único de los humanos, el resto de primates hembras no sienten los orgasmos con tanta intensidad como las humanas.  Como bien explica el paleontólogo Pepe Cervera: "Para las hembras del resto de especies el acto sexual es algo ligero, tanto que a los pocos segundos después de la cópula ya están activas, andando y moviéndose como si nada. El macho las monta e, instantes después, vuelven tranquilamente a sus quehaceres con toda normalidad".


¿Por qué las humanas tienen orgasmos mucho más intensos?

El primero que trató de dar una respuesta fue el zoólogo Desmond Morrism que, en 1967, en su obra 'El mono desnudo', analizaba las consecuencias del bipedismo, afirmando que el aumento de la intensidad de los orgasmos fue una ingeniosa solución a los problemas reproductivos que surgieron por la verticalización de la vagina.

Nos explicamos, tras la cópula si la hembra se incorpora inmediatamente, debido a la posición vertical de su vagina, el semen se desliza hacia bajo, disminuyendo las probabilidades de embarazo. ¿la solución más rápida e ingeniosa que se le ocurrió a nuestro organismo? Hacer los orgasmos de las hembras mucho más intensos, así la mujer queda extenuada, por lo que necesita unos minutos para recuperarse (período postcoital), donde la mujer estando en posición horizontal obtiene un tiempo de oro para que las posibilidades de fecundación aumenten considerablemente.

"De no existir el orgasmo femenino, tras realizar la cópula,
la mujer se incorporaría y debido a la posición vertical de su vagina,
el semen se deslizaría".


Reconstrucción del paisaje de Laetoli hace 3,6 millones de años.
Ilustración: Dawid A. Iurino
Fuente: http://www.nationalgeographic.com.es
Todo ello es importante porque el placer sexual entra como un factor decisivo para la selección natural, es decir, los buenos amantes, aquellos que logran dar más placer a las hembras tienen más posibilidades de fecundarla. ¿por qué?  Porque si aparte de la eyaculación y el posterior reposo postcoital, la hembra retiene al macho dentro de sí, consigue que con las contracciones vaginales producidas por el orgasmo ayude al esperma a avanzar a través del cuello uterino.

Los machos que provocan mejores orgasmos a las hembras tienen mayor probabilidad de transmitir sus genes.


Conclusión

Aunque estos no fueron los únicos cambios que se produjeron en el comportamiento sexo-reproductivo de las hembras homínidas a lo largo de su evolución: la ovulación oculta, el aumento del deseo sexual de las hembras, su receptividad permanente, el desplazamiento del clítoris, la capacidad multiorgásmica de la mujer, la aparición del erotismo,... Muchas de estas modificaciones fisiológicas han forjado las estructuras socio-culturales donde nuestra sociedad se asienta: desde el concepto de monogamia hasta la estructura patriarcal de gran parte de nuestras culturas, ... pero todas estas cuestiones las dejaremos para otro post.



Bibliografía

Campillo Álvarez, J.E. La cadera de eva. El protagonismo de la mujer en la evolución de la especie humana. Ed. Crítica, Barcelona, 2007. 287 pp.

García Leal, A. Sesgos ideológicos en las teorías sobre la evolución del sexo. Tesis UAB. 2006. 335 pp.


 http://olvidedespuesdeleer.blogspot.com.es/2010/06/la-sexualidad-humana-un-rompecabezas.html


 http://www.hombresigualitarios.ahige.org/la-mistica-de-la-masculinidad/











lunes, 5 de febrero de 2018

Barrios chinos en España: Prostitución y delincuencia


 Barrios chinos en España: Prostitución y delincuencia:
 - El Rabal, el barrio chino por excelencia. (próximamente)
 - Barrios chinos en Extremadura. (en preparación)

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Casi todas las grandes ciudades españolas han tenido un "barrio chino", Barcelona, Salamanca, Valencia, Bilbao, Cartagena, incluso ciudades más pequeñas como Melilla, Badajoz o Mérida, y lo más curioso de todo ello es que recibieron este mote sin que residiese en estas ciudades ninguna comunidad de origen asiático. Ya que lo que realmente indicaba este término eran aquellos barrios más estrechamente vinculados a la industria del sexo, barrios marginales donde se concentraba la prostitución. 

Fotografía del barrio chino de Barcelona, por Joan Colom (años 50)

Eran barrios de estrechas callejuelas, especialmente populosos a partir de la revolución industrial, barrios que vieron como cientos de obreros se hacinaban en sus pisos, barriadas con escasas medidas de higiene, saneamiento o iluminación, y donde pronto empezaron a surgir tabernas, bares y cafés de toda clase y condición, desde peligrosos antros donde se reunían toda clase de delincuentes a los cabarets más de moda de la época. Todo ello salpicado de albergues y hostales de dudosa higiene, tiendas de alimentación, barberías, etc., barriadas donde la prostitución y la delincuencia siempre estuvieron muy presentes, más visible aún, cuando las drogas entraron en estos barrios, especialmente a partir de la década de los 20 del siglo XX

¿Por qué se llamaron barrios chinos a los barrios destinados a la prostitución?

Existen varias teorías sobre el porqué estos barrios recibieron estos eufemístico apodo, ya que como el lector puede suponer, barrios dedicados a la prostitución existen desde casi el mismo momento del nacimiento de las ciudades: en Roma existían varias zonas vinculadas a la prostitución (los cementerios, edificios públicos como los circos, teatros, las zonas portuarias, etc.); Durante la Edad Media se vivió el fenómeno de las mancebías, barrios enteros controlados por las autoridades públicas donde se ejercía la prostitución; y aunque después se intentó regular con una reglamentación mucho más estricta, los barrios dedicados a la prostitución siguieron siendo comunes en todas las grandes ciudades.

Chinatown

La explicación más plausible para tal denominación nos la brinda Ricard Fernández Valentí en su blog 'El tranvía 48", ya que nos ofrece una explicación muy bien documentada sobre este hecho.

Nos relata que el término de "barrio chino" proviene de la traducción del término "Chinatown", ya que en Estados Unidos estos barrios, donde sí residía bastante población de origen asiático, se caracterizaban por ser barrios marginales, núcleos de delincuencia y prostitución, por lo que por comparativa se extendió esta denominación para los barrios de los bajos fondos del resto de las ciudades españolas.

Ricard Fernández, aunque baraja diversos autores como el primero en castellanizar dicha traducción, parece inclinarse por la opción del periodista y dramaturgo Francisco Madrid que en el semanario de crítica teatral y literaria 'El Escándalo', del 22 de octubre de 1925, hablando sobre los bajos fondos de Barcelona escribe: "La Mina es la gran taberna del barrio chino. Porque el distrito quinto, como Nueva York, como Buenos Aires, como Moscú, tiene su barrio chino".

Aunque, existen otros autores que se disputan su autoría, parece claro que el término tuvo bastante éxito, y se fue popularizando al aparecer en diversas revistas y publicaciones de la época, por lo que a finales de los años 20, la gente ya había hecho suyo su nombre, y los bajos fondos de Barcelona se quedaron con este peculiar nombre. Por lo que muy pronto el resto de barrios marginales de las grandes ciudades también recibieron este apelativo.

Barrio Chino del Rabal, Barcelona.
Origen etimológico: Chinar

Hay quién ha sugerido que el origen del nombre de estos barrios está en la jerga utilizada por los delincuentes de la época, ya que la palabra "chinar", significa cortar, rajar, por lo que un "chino" sería un tajo con una navaja. Por lo que es fácil que en estos barrios, donde vivían chulos y ladrones de todo pelaje y condición, fueron lugares propicios donde recibir un "chino" en algún malentendido, atraco o pelea callejera.


LOS BARRIOS CHINOS MÁS FAMOSOS DE ESPAÑA

Para finalizar, haremos mención a los barrios chinos más famosos de España. Aunque os invitamos a que nos dejéis más información en los comentarios sobre los barrios chinos de otras ciudades, ya que parece ser que no hubo ciudad sin su propio barrio chino dedicado a la prostitución y al ocio nocturno...

Barrio Chino de Barcelona

Sin lugar a dudas, el barrio chino más famoso de toda España, enclavado en el actual Barrio del Raval, y aunque el barrio surgió en el siglo XIII como zona de hospitales, hospicios y cárceles. Es con la entrada del siglo XIX donde se convierte en un barrio industrial, siendo uno de los más poblados de Europa y siendo famoso por la vida bohemia que desprendían sus calles. Su fama merece dedicarle un post aparte por la concurrida vida de este barrio barcelonés, que alcanzó fama mundial por los espectáculos de sus cabarets y teatros, un barrio repleto de anécdotas de todo tipo y condición.

Como curiosidad añadir que, aunque en un principio en el barrio chino de Barcelona no hubo ningún chino, ya sea por casualidad, ya sea por el carácter pintoresco y cosmopolita del barrio, a principios de los años 30 ya tenemos noticias de la existencia de una importante comunidad china que vendrá a consolidar este nombre para siempre en la memoria colectiva de la ciudad .

Travestis alrededor del cabaret de La Criolla


Barrio Chino de Salamanca

Estatua de Rafael Farina, en el
barrio chino de Salamanca.
La literatura del siglo de Oro es el mejor reflejo de la importancia que tuvo la prostitución en la ciudad del Tormes (por lo que pronto le dedicaremos un post en exclusiva, imaginen que una de las fiestas más populares de la ciudad, el Lunes de Aguas, está directamente relacionada con el mundo de la prostitución). 

Así, aunque el nombre y la localización de este barrio se fue modificando según avanzaba el urbanismo de la ciudad, no es hasta este siglo XX, cuando empieza a conocerse con el nombre de Barrio Chino, alcanzando un período de esplendor durante el reinado de Alfonso XIII. Incluso se rumorea, que el propio monarca había visitado los locales de lenocinio más prestigiosos de la ciudad durante sus escapadas de incógnito por la provincia.

La fama del barrio chino salmantino hizo que recibiera visitantes de todas las provincias limítrofes, el barrio bullía de vida especialmente a media tarde, cuando los jornaleros y trabajadores volvían de sus labores, algunos locales se mantenían abiertos hasta medianoche. Entre los personajes insignes que habitaron en este barrio destaca Rafel Farina, al quien el barrio recuerda con una estatua. 


Barrio Chino de Bilbao

Se sitúa en la zona de La Palanca, la calle Cortes y sus alrededores, siendo desde finales del siglo XIX la zona de la ciudad donde se ejercía la prostitución. Su nombre, no sólo se refiere a la palanca que utilizaban los mineros de la ciudad, sino también a las palanganas que utilizaban las prostitutas para lavarse.

Fue un barrio eminentemente obrero, de fuerte carácter revolucionario, muy alejado de ese otro Bilbao católico y burgués, que veía a este barrio chino como un lugar de degeneración y corrupción moral. Esta zona, como el resto de barrios chinos que hemos visto, no sólo aglutinó el mundo de la prostitución, sino también numerosos locales nocturnos de ocio.

Barrio chino de Barcelona, Años 70-80


Conclusión

La denominación de barrios chinos a las zonas de prostitución fue un fenómeno que se restringe al siglo XX.


Parece claro, que este nombre se popularizó en los años 20 de la centuria pasada y que con la entrada de este siglo han ido desapareciendo estas denominaciones (manteniéndose únicamente en aquellas ciudades donde este nombre caló más hondo entre sus ciudadanos).

El motivo de su desuso puede venir derivado de varios factores: Por un lado, tenemos la lacra de la heroína, que en los 80 se propagó por estos barrios de forma espectacular degradando barriadas enteras a niveles ínfimos de habitabilidad y seguridad, por lo que muchos ayuntamientos se vieron obligados a tomar medidas drásticas para lavar la cara de sus ciudades.

A esto, hay que combinar el desarrollo urbanístico que se inicia con el fin de la dictadura y especialmente el desarrollado en los años 90, que logró revalorizar estos barrios normalmente situados en los cascos históricos de la ciudad, modernizándolos y expulsando a zonas limítrofes el mundo de la prostitución y la delincuencia. 

Por lo que muchos barrios chinos, asociados a zonas de prostitución y marcha nocturna, dejaron de serlo, para convertirse en respetables y modernos barrios urbanitas.

Así que hoy en día, se puede decir que la denominación de barrio chino ha desaparecido, al menos tal y como se entendía su significado en el siglo pasado, ya que gracias al fenómeno de la globalización, si en la actualidad usted se adentra en un barrio chino, ¡¡no se asuste, ni esconda su cartera!! Seguramente recibe ese nombre porque en el barrio vive una comunidad de gente asiática considerable, como puede ser el delicioso barrio de Usera de Madrid, conocido popularmente como barrio chino o el 'chinatown' madrileño.

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Barrio chino de Usera, en Madrid.










Bibliografía

https://es.wikipedia.org/wiki/Barrio_Chino_de_Salamanca

http://www.hoy.es/extremadura/201501/15/barrios-chinos-extremadura-20150115001242-v.html

 http://eltranvia48.blogspot.com.es/2016/07/barrio-chino-origen-de-una-denominacion.html

 http://gara.naiz.eus/paperezkoa/20071218/53862/es/La-Palanca-fue-algo-mas-que-barrio-chino-Bilbo

 http://memoriasclubdeportivodebilbao.blogspot.com.es/2012/06/el-barrio-chino-de-bilbaola-palanca-ano.html

lunes, 29 de enero de 2018

Enrique IV: impotente, homosexual y vouyerista


Sexo y Corona: Los escándalos sexuales de las monarquías europeas

Monarquía Castellana
Enrique IV : Impotente, homosexual y vouyerista (1425-1474)

Monarquía Hispánica:
Alfonso XIII: El rey del porno (1886-1941)
Isabel II: Un reinado repleto de escándalos (1830-1904)
Fernando VII: El gran sable (1784-1833)
Felipe IV: El rey adicto al sexo (1605-1665)

Monarquías Europeas:
Catalina la Grande: Una libido incontrolable


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A pesar de que la lista de reyes con escándalos sexuales es larga y nutrida, se puede decir que no hay rey sin su escándalo sexual, Enrique IV tendría el dudoso honor de encabezar esta lista.

Prácticamente se le ha acusado de todo: de impotente, homosexual, vouyerista, cornudo consentido, etc.


Y aunque muchas veces, como hemos advertido en este blog, el ser acusado de homosexual (o de algo peor) era un arma arrojadiza habitual entre nobles y reyes para desprestigiar a rivales y enemigos, en este caso parece ser que algunas de estas acusaciones tienes visos de ser realidad.

Aunque hay que tener en cuenta que muchos de estos rumores sobre la vida íntima del rey fueron avivados por sus enemigos políticos, especialmente duras son las crónicas escritas después de su caida, ya que fue cuando sus enemigos se sintieron fuertes y de esta forma justificaron su ascenso al trono de Castilla.


El contexto histórico

Pero antes de adentrarnos en estos rumores veamos quién fue Enrique IV. Enrique IV, apodado el Impotente, fue rey de Castilla desde 1454 hasta su muerte en 1474, una época marcada por la feroz lucha entre los poderes nobiliarios y el poder real, así como por el acceso al trono de los reinos hispánicos entre las diversas facciones nobiliarias.

Para que el público general lo sitúe en su contexto histórico decir que fue hermano paterno de Isabel la Católica, por lo que a su muerte hubo un nuevo conflicto sucesorio entre su hija Juana la Beltraneja (ahora veremos el sorprendente porqué de ese mote) y su hermana Isabel la Católica.

Genealogía de la casa real de los Trastámara.

Su vida estuvo marcada por el difícil equilibrio entre los diferentes reinos hispánicos (Reino de Navarra, de Aragón, de Portugal, de Castilla y con los musulmanes asentados en el Reino de Granada) y el influyente poder de las diferentes casas nobiliarias.  De ahí la importancia de establecer una buena política matrimonial y asegurar la línea sucesoria al trono, y si tu apodo es el Impotente, y viendo el contexto histórico donde vivió este rey, podemos intuir que la sexualidad de este monarca fue fuente de toda clase de rumores, chismes e infundios de todo tipo y condición.

Y estos rumores no fueron un asunto baladí, ya que contribuyeron a cambiar la historia de España para siempre, por que durante el conflicto de sucesión a la Corona de Castilla entre Isabel la Católica y Juana la Beltraneja, estos rumores vinieron a deslegitimar la posición de la Beltraneja.


Enrique IV, el Impotente

Blanca II de Navarra.
Las habladurías sobre su impotencia comenzaron muy pronto, ya que en 1440, con tan sólo 15 años se casó con Blanca II de Navarra. Desde el mismo momento de la boda los rumores sobre la impotencia del soberano fueron cobrando fuerza, ya que parece ser que en la noche de bodas el rey fue incapaz de conseguir mantener la erección el suficiente tiempo como para consumar con la reina.

Con el paso del tiempo, y como la Reina no se quedaba embarazada, los rumores sobre su sexualidad se fueron incrementando, ya que estuvo 13 años casado con Blanca II de Navarra sin ser capaz de quedarla embarazada.

Los rumores fueron cogiendo fuerza y cada vez se tornaron más osados, ya que muchos aseguraban que la impotencia del rey era debido a una homosexualidad aletargada, ya que detestaba el trato carnal con mujeres.

Este hecho fue aprovechado por sus enemigos que alentaron la circulación de ciertas coplas y cantares que aludían a la impotencia del rey.

Las investigaciones más recientes aseguran que más que impotente, ya que se sabe que el rey sí que copuló con otras mujeres, Enrique IV era estéril, por lo que poco podía hacer para conseguir el tan ansiado heredero...

En busca del unicornio

Novela basada en los problemas
sexuales de Enrique IV.
Como podemos imaginar la falta de heredero a la Corona pronto se convirtió en un asunto de estado. Por lo que no es difícil suponer que el monarca recurrió a todo tipo de soluciones: Desde pócimas y ungüentos mágicos que aumentasen su virilidad, pasando por la contratación de los mejores médicos europeos, incluso se rumorea que se hizo azotar en las nalgas mientras copulaba con su esposa.

Pero la leyenda más fantástica de todas ellas es que mandó una expedición a África en busca del cuerno de un unicornio, un elemento mágico con increíbles poderes afrodisíacos. Este apasionante viaje es el tema central de la novela 'El viaje del unicornio', novela ganadora del Premio Planeta en 1987, escrita por uno de los autores favoritos de este blog, Juan Eslava Galán.
 
Con el paso de los años la relación personal entre los dos monarcas se fue deteriorando hasta límites insospechados. Uno de los mayores detractores de Enrique IV, el cronista Alonso de Palencia acusó al monarca de despreciar a Blanca y mostrar el “más extremado aborrecimiento” a su esposa y a mostrarse indiferente ante las “estrecheces” que ésta pasaba. Incluso llegó a insinuar que intentó que su mujer cometiese adulterio para así poder tener la tan ansiada descendencia.

A todo esto, hay que sumar un cambio en los intereses de la política de la Corona de Castilla que se alejaba de la Corona de Aragón y buscaba un acercamiento a Portugal, por lo que la solución ideal fue intentar declarar nulo su matrimonio con Blanca II de Navarra para así poder contraer nupcias con Juana de Portugal (hermana del rey portugués).

¡Impotente por un maleficio!

El argumento esgrimido para obtener la anulación papal del matrimonio fue que Enrique IV había sido víctima de ¡¡un maleficio!! Y sí! por sorprendente que nos pueda parecer esta fue su excusa, ya que declaró que a pesar de intentarlo durante más de tres años (el tiempo mínimo exigido por la Iglesia) este hechizo era el causante de no haber podido consumar su matrimonio. Incluso algunas prostitutas de Segovia testificaron haber tenido relaciones con el monarca, por lo que quedaba claro que el problema era sólo con la desdichada Blanca de Navarra.
Libro sobre
Juana de Portugal

Así que el obispo de Segovia, Luis Vázquez de Acuña, en el año de 1453 declaró oficialmente nulo si matrimonio con Blanca II de Navarra, teniendo vía libre para casarse con Juana de Portugal. Este nuevo  matrimonio, como podéis imaginar, no terminó con las habladurías sobre su vida sexual sino que aún estaba por venir uno de los mayores escándalos reales conocidos.

Aunque antes de adentrarnos en este nuevo escándalo hablaremos sobre otro de esos rumores que siempre acompañaron al monarca... su supuesta homosexualidad.


Enrique IV ¿homosexual?

Como vemos la vida de Enrique IV estuvo siempre acompañada de toda clase de infundios y rumores, muchos de ellos vertidos por declarados enemigos suyos, por lo que hay que tomar con cierta cautela ciertas informaciones, especialmente las relativas a su homosexualidad,

Medallón barroco en San Marcos de León
que representa a don Juan Pacheco
Estas malintencionadas voces esgrimen que Enrique IV desde bien joven dio muestra de su supuesta homosexualidad. A su carácter débil y enfermizo se le sumaba que le gustaba tratar con fornidos sirvientes y con los guardias moros que había en el palacio. Otros argumentan que el responsable de su homosexualidad fue su tutor, Juan Pacheco, marqués de Villena, quien introdujo a su joven pupilo en estas prácticas homoeróticas.

Como vemos esta suma de tópicos parece responder más a un ataque de enemigos personales que a una realidad palpable. Ya que no sólo le acusaban a él, sino que muchas aducían que era culpa de una herencia degenerada, ya que su padre, Juan II de Castilla, también se le acusó en su momento de sodomita.

En una época como esta, donde vemos que el poder real aún dependía de los apoyos de las grandes casas nobiliarias es difícil discernir en este entramado de intereses políticos y familiares, entre las conjuras, las traiciones y los rumores malintencionados de la realidad histórica.

Así muchos historiadores no dudan en asumir que la caída o el ascenso de tal o cual noble se debía más a motivos en clave homoerótica que a otro tipo de justificaciones políticas o de intereses particulares.

Una larga lista de amantes masculinos

Entre la lista "reconocida" de amantes se encuentran el ya mencionado Juan Pacheco. También se dice que un tal Gómez de Cáceres fue amante del rey, ya que ascendió de manera fulgurante en la corte real a pesar de no contar con méritos visibles. Otro noble implicado en estos asuntos fue Francisco Valdés que, según cuentan las malas lenguas, salió escopeteado de la corte cuando descubrió las verdaderas intenciones del monarca hacia su persona. Tal fue el despecho del rey ante tal desplante que mandó encarcelar al pobre desdichado al que acusó de “su dureza de corazón y su ingrata esquivez”.

No fue el único noble obligado a huir de la corte por no querer ceder a los apetitos del monarca, cuentan que Miguel de Lucas, futuro condestable, huyó al Reino de Valencia por los mismos motivos. Por lo que vemos, la sospecha de sodomía recaía sobre cualquier noble que ascendía en la corte real

Cornudo consentido

Pero de todos los rumores que circularon en torno a Enrique IV el que más daño le hizo fue, sin duda alguna, el de ser un cornudo consentido, ya que esto fue lo que a la postre le costó el trono a su hija.


Beltrán en una obra idealizada del siglo XIX.
El protagonista de esta historia es Don Beltrán de la Cueva, proveniente de una familia noble menor logró ascender rápidamente en la corte del rey, consolidándose como uno de los consejeros de mayor confianza del rey. Su fulgurante carrera política desató las envidias y rencores de numerosos cortesanos y nobles, por lo que pronto las malas lenguas empezaron a difundir rumores, no sólo sobre que el buen porte y belleza de este joven había despertado la pasión del rey, sino que la propia reina Juana era su principal valedora.

Por lo que no nos puede extrañar que cuando la reina dio a luz a su primera hija (después de 7 años de matrimonio) empezara a circular el rumor de que esta niña era hija en realidad de Don Beltrán de la Cueva, por lo que los enemigos del monarca apodarían a esta niña como Juana "la Beltraneja", logrando de esta forma deslegitimar la posición del rey y su heredera en el conflicto civil castellano.

Muchos historiadores afirman que más que un caso de infidelidad fue un adulterio consentido, ya que la principal obsesión de Enrique IV era obtener su ansiado heredero. Pero hay investigadores que no dudan en afirmar que Enrique IV tenía una extraña tendencia sexual en la que disfrutaba viendo como su mujer era poseída por otro hombre. Acusando al monarca de obligar a sus esposas a cometer esta clase de adulterio y aduciendo que este era uno de los motivos por lo que su primera mujer había renunciado tan fácilmente a seguir con su matrimonio con Enrique IV.

" (...) habían maculado su persona real, diciendo que no era hábile para reynar, y que era hombre efeminado, y que había dado de su voluntad la Reyna su muger á su privado Beltran de la Cueva, á quien hizo Duque de Alburquerque, cuya hija afirmaban que era aquella Doña Juana, y que era odioso á la justicia, y distribuia el patrimonio real á sus privados, y á quien ellos querian con gran prodigalidad y disolucion, y que era embuelto en luxurias y vicios desordenados y otras cosas feas; y que no solo las habian dicho, mas aun las escribieron por sus letras al Papa, y las publicaron por toda la Cristiandad."
- Crónica de los Señores Reyes Católicos Don Fernando y
Doña Isabel de Castilla y de Aragón


Fecundación in vitro en plena Edad Media

Como curiosidad, si es que aún caben más en esta historia, es comentar que nuestro rey es protagonista de otro rumor fascinante, el ser el primero en intentar una fecundación in vitro. Y es que también circula una teoría que afirma que Juana de Castilla es posible que fuese realmente hija de Enrique IV, ya que el humanista alemán Hieronymus Münzer recogió en una de sus crónicas de viaje, como los médicos de Enrique IV idearon una cánula de oro para fecundar a la reina. Según esta teoría introducían esta caña en vagina de la reina e "intentaron después que a través de su luz el semen del Rey penetrara en la vagina de su esposa pero que éste no pudo y que hubo que recurrir a otros métodos para recoger el semen".



Extravagancias y placeres ocultos

Para rematar, y como buen rey, a todas las cosas descritas hasta ahora se le suma un gusto por lo extravagante y lo bizarro. Por lo visto el rey tenía una finca de caza donde daba rienda suelta a todos estos placeres ocultos, en la finca podían verse a enanos y a etíopes que participaban en toda clase de juegos. Incluso las fuentes más licenciosas y libidinosas cuentan que el rey organizaba auténticas orgías, donde su escogida guardia mora participaba en toda clase de prácticas sodomitas.




Conclusión

Como vemos la vida de Enrique IV está repleta de toda clase de rumores que le siguieron acompañando incluso después del nacimiento de su hija. En todo lo escrito hasta ahora es difícil desentrañar que parte fue realidad y que parte fueron rumores vertidos por sus numerosos y poderosos enemigos políticos, que aprovecharon una posible enfermedad crónica para mancillar su imagen y lograr cambiar la línea sucesoria.

Ya que aunque muchos autores confirman su homosexualidad latente sin ningún tipo de rubor, varias crónicas, como la 'Crónica Castellana' o la 'Crónica de Alonso de Palencia' hablan de las amantes femeninas del rey, como Beatriz de Vergara, Catalina de Sandoval o Guiomar de Castro. Y aunque es posible que el rey las utilizase como "señuelos" para despejar dudas de su homosexualidad, también es raro que se expusiese a nuevas habladurías si estas amantes notasen algo raro.

Entonces ¿qué tipo de dolencia sufría Enrique IV? La historiografía ha debatido mucho sobre ello, quizá uno de los estudios más concienzudos lo realizó el mismísimo Gregorio Marañón, quién publicó en 1930 su "Ensayo biológico sobre Enrique IV de Castilla y su tiempo". En este estudio se apunta a que Enrique IV sufría «displásico eunucoide con reacción acromegálica, una enfermedad que impidió el correcto desarrollo sexual del Rey, dificultando una correcta erección durante sus relaciones y provocándole una esterilidad permanente.

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Enrique IV.


Un estudio más reciente, realizado por el prestigioso urólogo Emilio Maganto Pavón, titulado "Enrique IV de Castilla (1454-1474). Un singular enfermo urológico", corrige este diagnóstico en este estudio que puede leerse aquí, y considera que Enrique IV fue "un enfermo en el más amplio sentido del término, con una enfermedad crónica grave, progresiva, casi invalidante y padecida desde la juventud, la acromegalia". Esta enfermedad puede arrastrar una serie de trastornos psicológicos, muchos de ellos derivados de la disfunción eréctil, como la pérdida de autoestima, la misantropía o la abulia.

Por lo que la comunidad científica parece coincidir que a grandes rasgos, a Enrique IV les costaba tener erecciones por razones anatómicas. Más allá de su orientación sexual, esta enfermedad sin lugar a dudas alteró el curso de la historia de España, ya que incapaz de engendrar un heredero sólido al trono, su hermana Isabel se aprovechó de todo ello para alzarse en el trono de Castilla y cambiar para siempre la historia de España.



Bibliografía

Maganto Pavón, E.; Enrique IV de Castilla (1454-1474), un singular enfermo urológico, Historia de la urología 2, Arch. Esp. Urol., 56, 3 (211-220), 2003.

http://www.abc.es/historia/abci-ingenio-vitro-para-enrique-impotente-pusiera-pesadilla-sexual-201607040313_noticia.html